“La mejor forma de elogiar a los vivos y a los muertos consiste en utilizar toda la sabiduría para perdonar sus debilidades. Pero cuidado con atribuirles virtudes que no tienen. Esto lo arruina todo y hace que aún lo verdadero resulte sospechoso”.
“La mejor forma de elogiar a los vivos y a los muertos consiste en utilizar toda la sabiduría para perdonar sus debilidades. Pero cuidado con atribuirles virtudes que no tienen. Esto lo arruina todo y hace que aún lo verdadero resulte sospechoso”.